Recuerdo la Historia que nos enseñaban a los niños españoles hacia 1.940

No había más Historia que la de España, la amada Patria que dio a Roma sabios y emperadores, que defendió a Europa de los árabes, que civilizó a América, que salvó a Europa de Napoleón. Una patria habitada en la Edad Antigua por pueblos primitivos e invadida después por fenicios, griegos y cartagineses. Una patria hispana dominada por los romanos y dividida por ellos en regiones: Bética, Lusitania, Cartaginense, Tarraconense y Galaica. Una patria que, en la Edad Media, invadieron bárbaros pueblos germánicos (suevos, vándalos, visigodos y alanos) seguidores de Arrio, el hereje que negó la unidad, la consustancialidad y la igualdad de las tres personas de la Santísima Trinidad; pero en una patria que había sido visitada por el apóstol Santiago en una barca de piedra (¡y hasta posiblemente por san Pablo!), que había visto nacer al católico san Hermenegildo, martirizado por su propio padre, el rey arriano Leovigildo. No cabía más que el catolicismo que proclamó Recaredo.

Llegaron los árabes, esos seguidores de un alucinado Mahoma; pero como solo sobresalieron en arquitectura, Alfonso VI les conquistó Toledo, Alfonso VIII los derrotó en Las Navas de Tolosa y Fernando III el Santo mandó construir las catedrales de Toledo y Burgos para que se enterasen los árabes contra quién peleaban.

La Edad Moderna comenzaría con Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, quienes no solo eran de medina estatura, guapos de cara y sagaces de inteligencia, sino que, además, fueron capaces de expulsar a los últimos árabes y de hacerles llorar. También demostraron su sagacidad contratando al único marino enterado y convencido de que la Tierra era redonda, como parecían serlo la Luna y el Sol, un tal Colón, que ni era italiano ni se apellidaba Colombo, y que descubrió un continente al que llamó Nuevo Mundo. Hoy en día, los habitantes de la mayor parte de las Américas, agradecidos por haberles llevado la civilización, la lengua y la religión, llaman a España la Madre Patria. No obstante, algunos países extranjeros, enemigos implacables apoyados por malos españoles, difundieron una Leyenda Negra en la que exageraron tanto las masacres de indígenas perpetradas por las tropas españolas como las penas impuestas por la Santa Inquisición a los judíos y moriscos que, aun bautizados, seguían practicando secretamente su religión.

Juana la Loca de amor por el hermoso Felipe acogió en Tordesillas al ejército de las comunidades de Castilla sublevado contra su hijo el emperador Carlos V de Alemania, I de España y archiduque de Austria. El toledano Padilla, el segoviano Bravo y el salmantino Maldonado, representantes de las ciudades que se rebelaron contra los impuestos e imposiciones de los dirigentes alemanes venidos con el emperador, fueron derrotados y decapitados en Villalar. El imperio español heredado por Carlos de su abuelo Maximiliano I era nada menos que el Sacro Imperio Romano Germánico que se extendió desde España a Alemania a través de los Países Bajos hasta Milán, Nápoles, Cerdeña, Sicilia, norte de África, Canarias, América y Oceanía. ‘En España no se ponía el sol’. El emperador abdicó en su hijo Felipe II, quien sustituyó el lujo cortesano por una política de austeridad, pero siguió peleando contra los protestantes, contra Francia y contra los turcos, enviando a Inglaterra una escuadra ‘invencible’ de ciento treinta y un barcos de los que se salvaron sesenta y seis. Los sucesores, Felipe III y Felipe IV, cedieron el poder al duque de Lerma y al conde duque de Olivares, respectivamente, en un precedente de lo que serían las monarquías parlamentarias.

La muerte de Carlos II el Hechizado, que vivió treinta y nueve años y reinó treinta y cinco, desde 1.665 a 1.700, supuso el fin de los Austrias y el comienzo del reinado de los Borbones con Felipe V, nieto del francés Luis XIV, el rey Sol. Le sucedieron Fernando VI, Carlos III y Carlos IV que entregó el poder a Manuel de Godoy y vio como España pasaba a ser un satélite de Francia bajo el mando del emperador Napoleón Bonaparte, quien depuso tanto a Carlos IV como a su hijo Fernando VII y situó a su hermano José en el trono español. Seis años de guerras de guerrillas (Juan Martín, el cura Merino…), de defensa de ciudades (Gerona, Zaragoza,…) y de batallas entre ejércitos (Bailén, Arapiles…) costaron a los españoles vencer y expulsar a los franceses y restituir en el trono al absolutista Fernando VII. Quedaba inaugurada la Edad Contemporánea.

Cuando el rey nombró a su hija Isabel heredera del trono, derogando la controvertida ley sálica, los partidarios del hermano del rey, Carlos María Isidro de Borbón, clericales defensores de las tradiciones y de las libertades regionales y contrarios al constitucionalismo liberal, enzarzaron una guerra que tuvo tres partes y , con intervalos, duró caso medio siglo. Mientras tanto, con San Martín, se independizaba Argentina y poco después, con Bolívar y Sucre, el resto de los países americanos excepto Perú. El general Prim, vencedor de la guerra de África y el general Serrano derrocaron y exiliaron a Isabel II e importaron, de la casa de Saboya, un rey llamado Amadeo I. Si el italiano aguantó poco más de dos años, menos resistió la Primera República, la cual conoció cuatro presidentes en un año hasta ser disuelta por el general Pavía. Martínez Campos trajo al rey Alfonso XII, hijo de Isabel II, quien acabó con la última guerra carlista y pacificó Cuba, por lo que fue llamado el Pacificador. El niño prodigio murió a los veintiocho años de edad y su segunda esposa, María Cristina de Habsburgo – Lorena, se encargó de la regencia hasta la mayoría de su hijo. Con ella llegó la fecha terrible de 1.898, en la que se acabó el imperio español con la pérdida de las últimas colonias: Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico ¿Quién tuvo la culpa? ¿Los alternativos gobiernos liberales de Práxedes Mateo Sagasta y conservadores de Antonio Cánovas del Castillo, o los buques de fierro de Estados Unidos?

Alfonso XIII alcanzó el poder a los dieciséis años de edad, fue objetivo de varios atentados y salvado de la humillación por un golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera, quién, al dejar el poder, precipitó la caída de la monarquía y la llegada de la Segunda República, que se proclamó el 14 de abril de 1.931. «Los cinco años que duró se caracterizaron por continuos ataques a la religión y por abusos y atropellos de todas clases. Franco, ante la necesidad de restablecer el orden en España y la de impedir que nuestra Patria cayese en manos del comunismo, inició el glorioso Alzamiento Nacional, para conseguir la unidad de los españoles congregándoles en torno a la noble tarea del engrandecimiento de España y para revivir las grandes virtudes e ideales de los hombres de la época imperial».

Recuerdo a Menéndez Pelayo en su historia española temprana

Marcelino Menéndez Pelayo (1.856 – 1.912) sostiene que los éuscaros o vascones, llamados turanios, llegaron a la península procedentes de Turan, de las actuales Kazajstán, Uzbekistán y Turkmenistán con su panteísmo y adoración a los astros. Según él, los iberos, procedentes de Francia e Italia, pudieron ser monoteístas o dualistas. Los celtas, que llegaron después, adoraban fuentes, ríos, encinas y bosques, y rendían culto al fuego y a los muertos. Los fenicios trajeron el culto panteísta a Baal y Astarté, dios y diosa de la guerra y de las cosechas respectivamente. Los griegos y romanos impusieron el politeísmo.

D. Marcelino admite que la predicación de Santiago en España está en tela de juicio, pero que san Pablo estuvo con seguridad y que san Pedro envió una ‘tropa de siete varones apostólicos’ que fundaron iglesias en Andalucía, mientras otros lo hacían en el norte. Desde entonces hubo innumerables mártires hasta que el imperio de Constantino protegió a la Iglesia, tiempo en que comenzaron las controversias y herejías.

El conflicto más importante del dogma cristiano fue el que enfrentó a dos egipcios de Alejandría, Arrio y Atanasio, que tuvo como culmen el concilio de Nicea (actual Iznik, Turquía) convocado en el año 325 por el emperador Constantino I, el cual, aunque todavía no había sido bautizado, presidió la sesión inaugural. Constantino nombró presidente del concilio a Osio, el obispo cordobés que era su asesor y del que dicen que fue el responsable de la conversión del emperador al cristianismo. El debate de fondo fue la Trinidad: aunque ni la palabra ni la doctrina aparecen en el Nuevo Testamento, ni Jesús ni sus seguidores intentaron contradecir la existencia de un solo Dios establecida en el Antiguo Testamento, los primeros cristianos, basándose en las palabras oídas en el bautismo de Jesucristo y en la transfiguración (éste es mi hijo…), así como en la proclamación que se lee en los evangelios (yo y el Padre somos una misma cosa), establecieron las bases de la doctrina. Arrio defendía que Jesucristo no era divino, sino creado, era semejante al Padre pero no de la misma sustancia, sea cual sea el significado de la palabra. Obviamente Atanasio no podía estar de acuerdo con semejante dislate, y su portavoz, el obispo Osio, «el varón más insigne desde Séneca hasta san Isidoro» según don Marcelino, redactó la fórmula esencial del credo en la que se definía la consustancialidad de Jesús y Dios Padre de manera muy clara: «Creemos en un Dios, Padre omnipotente, hacedor de todas las cosas visibles e invisibles, y en Jesu-Cristo, hijo de Dios, unigénito del Padre, esto es, de la sustancia del Padre…» El credo actual fue completado en Constantinopla en el año 381 para impugnar nuevas herejías sobre la Encarnación y el Espíritu Santo: «fue encarnado por el Espíritu Santo en María Virgen,… el Espíritu Santo, Señor y Vivificador, que procede del Padre y del Hijo…» Esta versión del credo es la única ecuménica, porque es aceptada por la Iglesia Católica, la Anglicana y la mayoría de las protestantes; la Iglesia Ortodoxa no autoriza que el Espíritu Santo proceda también del Hijo.

Llegaron a la península los visigodos ¡cómo no! arrianos, y Leovigildo, reinando en Toledo, sometió a los vascones y derrotó a los suevos de Galicia que se habían convertido al catolicismo tras la milagrosa curación del hijo del rey, unificando así toda la península y sometiéndola al arrianismo. Hermenegildo, su hijo mayor, nombrado regente de Sevilla por su padre y católico converso por la influencia de su mujer, la francesa Ingundis, se levantó en armas y fue derrotado, desterrado, vuelto a vencer y, al fin, ejecutado. Roma le consagró como santo mártir por su defensa a ultranza de la Iglesia. A la muerte de Leovigildo accedió al trono su segundo hijo Recaredo, regente de Narbona, hombre de ‘dulzura de costumbres y templanza de carácter’, católico converso tras la ejecución de su hermano. El nuevo rey convocó y presidió en el año 589 el tercer concilio toledano en el que se dictaron hasta diez anatemas relativas a la Trinidad, cuyo objetivo se puede resumir en la condena de la invocación de los arrianos ‘Gloria Patri, per Filium, in Spiritu Sancto’ y su sustitución por el ‘Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto’. Recaredo, el dulce rey, exilia, ejecuta, quema todos los libros, corta manos y confisca los bienes arrianos para su Iglesia. A Recaredo le heredó Liuva, que fue asesinado por Viterico, a quien mataron y sustituyeron por Gundemaro, y a este por Sisebuto, que hizo escoger a los judíos entre convertirse y ser bautizados o ser torturados y expulsados sin sus bienes. Como el organismo de Sisebuto no resistió el veneno que le suministraron, Suintila hubo de tomar el poder, dominar toda la península y reinar tan cruelmente que le abandonó hasta su ejército. Sigueron sucesivamente Sisenando, Chintila, Tulga, Chisdasvinto, Recesvinto, que aunó el reino en uno de los múltiples concilios toledanos, Wamba, vencedor de vascones y cántabros rebeldes y de sarracenos que comenzaban sus correrías, separado del poder por tomar los hábitos en estado letárgico al beber ¡vino con esparto!, Ervigio, el de la fórmula, Egica, que decretó la esclavitud para los judíos y el adoctrinamiento de sus hijos a partir de los siete años, y al fin, Witiza. Todo esto sucedió en los cien años transcurridos desde la muerte de Recaredo (601) hasta la entronización de Witiza (702).

El lujurioso polígamo Witiza nombra a su hermano Opas arzobispo de Toledo y a la amenaza del Papa de quitarle el reino responde con un cisma: la separación de la comunión romana. Rodrigo toma el poder una vez muerto o desterrado Witiza y el reino godo se divide aún más en dos facciones enfrentadas. Los judíos oprimidos buscan la ayuda de sus correligionarios en África y éstos informan a los árabes de Muza, que habían conquistado Mauritania, de la situación tan propicia para intentar la invasión de la península. Tarik entra con sus tropas y establece una cabeza de puente en Calpe (Gebal Tarik, Gibraltar) desde donde recibe refuerzos suficientes para derrotar al ejército de Rodrigo, del que han desertado los partidarios de Opas y de los hijos de Witiza, en el río Guadalete, cerca de la actual Jerez de la Frontera. Los árabes encontraron escasa resistencia y no necesitaron extremar los rigores contra una población en ocasiones aliada. A los muzárabes (mozárabes) se les respetaba su culto cristiano y su propia organización política formada por el gobernador, los jueces y los recaudadores. Con el tiempo se mezclaron las razas y nacieron muladíes (mestizos), pero se exacerbaron los extremismos: los árabes prohibieron el uso del latín y algunos muzárabes violentos acabaron siendo considerados mártires.

(Don Marcelino continúa estudiando herejías sin dejar ninguna en su ‘Historia de los Heterodoxos Españoles’).

Recuerdo al doctor Marañón en la política española

Gregorio Marañón Posadillo (1.887 – 1.960) nació en un parto doble en el que murió su gemelo y quedó huérfano de madre a los tres años de edad. Su infancia transcurrió bajo la influencia de un padre viudo y de sus dos importantes amigos: Marcelino Menéndez Pelayo y Benito Pérez Galdós, ambos solteros reticentes. Marañón considera a D. Marcelino su maestro y cree que «no era la ‘santa intransigencia’, aun cuando disienta, cada día más, de su ‘Historia de los Heterodoxos Españoles’ por su actitud intolerante… él, en sus últimos tiempos, no estaba muy lejos de pensar lo mismo que yo». Del alto, tosco, desaliñado y humilde Galdós, el gran juglar del siglo XIX español, que hablaba con el niño como se habla con mayores, no con esa frecuente gangosidad estúpida, recibe, además de las lecturas y el conocimiento de la ciudad de Toledo, el carácter liberal, es decir, «el estar dispuesto a entenderse con el que piensa de otro modo». También expresa su admiración por el fraile benedictino Feijóo, «prototipo de los maestros porque encendía la curiosidad de los que no saben y emprendió la gran empresa de la racionalización de la mentalidad ibérica», y por D. Miguel de Unamuno «el profeta de la España nueva, que nació en una guerra civil y otra guerra civil le mató», cuya «inquietud permanente, su agresividad, su impertinencia, eran un ansia de verdadera paz».

Los estudios de primera y segunda enseñanza que cursó le parecieron, años más tarde, «dotados de una loable sencillez, que luego se ha complicado monstruosamente, más que por el progreso de la ciencia, por la pedantería». El joven Gregorio se impregna de romanticismo con las lecturas de Goethe, Wilde, Byron… y escribe poemas a algún amor secreto: «¡Oh, no vendrá… mi corazón cobarde/ tiembla como las hojas agostadas… / Cuando bajan las sombras de la tarde, qué tristes son las sendas olvidadas!»

Marañón comienza los estudios de Medicina a los dieciséis años en San Carlos, porque «decide nuestro porvenir el consejo de cualquiera o la imitación de un amigo». Como Cajal y Pasteur no fue un buen estudiante. Con su maestro Olóriz y los patólogos Sañudo y Madinaveitia se especializa en endocrinología, una ciencia que «tenía muchos puntos de contacto con la neurología y la psiquiatría», ya que, dice, «me considero un neurólogo y un psiquiatra frustrado». A los veinticuatro años lee su tesis doctoral titulada ‘La Sangre en los Estados Tiroideos’, calificada con sobresaliente, y cinco años después publica, en colaboración con Teófilo Hernando, un ‘Manual de Medicina Interna’. Mientras trabaja en el hospital, abre consulta privada y se convierte en el médico de moda entre la alta burguesía y la aristocracia. A lo largo de su vida profesional escribió unas doscientas monografías sobre enfermedades del tiroides, del páncreas, de las glándulas suprarrenales, de la hipófisis y de los órganos sexuales y consiguió que se creara en 1.931, para él, la cátedra de endocrinología. No obstante a su elevado número de publicaciones, Marañón no hizo aportaciones a la ciencia médica que le significasen reconocimiento internacional, no fue un investigador de laboratorio al estilo de sus admirados Pasteur o Pavlov, a quienes asignaba esa actitud tenaz de búsqueda de la verdad dentro de ese proceso de observación, cotejo, duda, rebeldía y creación que conduce al descubrimiento; pero sí creía, como su maestro Cajal, que «al carro de nuestra cultura le falta la rueda de la ciencia».

Marañón tuvo un mayor y más duradero reconocimiento público por sus publicaciones psicológicas que por sus publicaciones endocrinológicas. Con su agilísima pluma y la habilidad mecanográfica de su trabajadora esposa fue capaz de escribir libros sobre Enrique IV de Castilla y su tiempo (ensayo biológico), Amiel (un estudio sobre la timidez), el conde duque de Olivares (la pasión de mandar), Tiberio (historia de un resentimiento), Antonio Pérez (el hombre, el drama, la época), don Juan (ensayo sobre bel origen de su leyenda) y Luis Vives (semper vivas), obras que aún siguen entre nosotros.

Don Gregorio vivió una intensa actividad social y política. En el cigarral toledano de Menores, que compró, rehabilitó y llamó ‘Los Dolores’, celebraba, entre almuerzos de cocina manchega, reuniones y lecturas con la asistencia de personalidades nacionales de las ciencias, las artes y la política (Fleming, Curie, Lorca, Steinbeck, Romanones, Valle, March…). Tras la anarquía y los sabotajes obreros a las industrias en Barcelona (polvo de esmeril en el aceite de engrase, ácido sulfúrico en lugar de aceite, virutas de acero en los motores eléctricos…), en medio de la cruenta guerra de Marruecos, Miguel Primo de Rivera da un golpe de Estado en 1.924 y se hace con el poder. Marañón, que lidera un grupo liberal opuesto a la dictadura, defiende a su amigo Unamuno desterrado (el que decía «me ahogo en este albañal y me duele España en el cogollo del corazón», el que quería Dios, Patria y Ley en una España única y diversa, federada y moderna), es acusado de complot, calificado de intelectual anarquizante, multado y encarcelado durante treinta días. Al salir de la cárcel, Primo y Marañón se reconcilian, pero éste le advierte que «mandando, solo mandando, no se enseña siquiera a obedecer».

Después de que el Rey echase a Primo, después de la rebelión de Jaca y las ejecuciones de Galán y García Hernández, después de la huelga y cierre de las Universidades, después del ‘Delenda est Monarchia’ de Ortega y Gasset, éste, Marañón y Pérez de Ayala firman un manifiesto en el que piden elecciones constituyentes para conseguir «una República que despierte en todos los españoles dinamismo y disciplina», una ilusión que se hace realidad el 14 de abril de 1.931. Marañón apuesta por un gobierno de concentración republicano moderadamente izquierdista, pero se muestra disconforme con el rumbo de los acontecimientos y dimite como diputado por Zamora, manifestando que «no he de cambiar mi izquierdismo, tan poco exaltado, pero tan firme; prefiero seguir siendo el liberal espectador y trabajador por la ciencia». En el otoño de 1.936 se va a París con su familia y la de Menéndez Pidal y allí se encuentra con Pérez de Ayala y Ortega y Gasset: los tres antiguos firmantes del manifiesto de la ‘Agrupación al servicio de la República’ tienen a sus hijos en el frente nacional saludando brazo en alto con el grito ¡Arriba España!

En octubre de 1.942, D. Gregorio vuelve a España definitivamente. El cardenal Gomá le felicita como converso por su actitud contraria al movimiento comunista y él manifiesta que «no está autorizado a mantener las ideas, los sentimientos, las actitudes del lejano ayer», dedicándose a trabajar en principio en consulta privada e incorporándose al servicio en 1.944, convencido de que el trabajo es la droga más eficaz para luchar contra la decadencia, ya que «la jubilación es la trampa en la que la muerte hace su gran cosecha». Un día, después de oír misa, apoyado en su hijo, caminando con dificultad, acude a visitar las tumbas de sus amigos enterrados en los cementerios madrileños civil y católico; por la noche se acuesta tranquilo y aparece serenamente muerto a la mañana siguiente. Una frase suya podría servir como epitafio: «Vivir, en el fondo, no es usar la vida, sino defenderse de la vida, que nos va matando, y de aquí su tristeza inevitable, que olvidamos mientras podemos».

(Los datos de este breve artículo han sido obtenidos, principalmente, de las obras del gran biógrafo Marino Gómez – Santos (1.930 – 2.020)).

Recuerdo a Wittgenstein de la mano de Bertrand Russell

En 1.951 muere, a los sesenta y dos años, Ludwig Wittgenstein, hijo menor del inmensamente rico ‘rey’ del acero austríaco. Cuando era estudiante de ingeniería aeronáutica en Manchester inventó y construyó un motor a reacción. Para su diseño tuvo que estudiar matemáticas y cuando leyó ‘Los Principios de las Matemáticas’ de Bertrand Russell se fue al Trinity College a estudiar Lógica con el maestro. Esto decía Russell de su alumno: «Aprendió pronto todo lo que tenía que enseñarle, ya que poseía penetración y pureza intelectual en un grado extraordinario. Tal vez haya sido el ejemplo más perfecto del genio, tal y como se lo imagina uno tradicionalmente: apasionado, profundo, intenso y dominante. Su vida era tumultuosa, turbulenta, y su fuerza personal extraordinaria. Solía visitarme cada día a medianoche y quedarse caminando de un extremo al otro de la habitación durante tres horas de agitado silencio. Yo no me atrevía a sugerirle que ya era hora de acostarse, pues a ambos nos parecía probable que se suicidase al salir de casa».

Además de mostrar características geniales, además de ser un virtuoso del clarinete, Wittgenstein era homosexual. Tuvo un compañero inglés llamado Pinsent cuando en Inglaterra la homosexualidad estaba penada: la práctica homosexual en privado, en consenso y entre mayores de veintiún años, si no eran miembros de las fuerzas armadas, no fue legalizada hasta 1.967. Su compañero murió en combate de aviación mientras él peleaba en el bando contrario como oficial de artillería condecorado. Después de la Primera Guerra Mundial cedió a sus hermanos la enorme herencia que la correspondió a la muerte de su padre y, totalmente pobre, ejerció como jardinero en un convento, fracasó como maestro de escuela y rediseñó como arquitecto el palacio de su hermana.

Dice Russell, en su ‘History of Western Philosophy’, que tras los filósofos influenciados por las ciencias empíricas, como Demócrito, Aristóteles y Locke, y tras los filósofos inspirados por las matemáticas, como Platón, Spinoza y Kant, se ha llegado a un empirismo combinado con las partes deductivas del conocimiento. Hoy en día, tanto la teoría de la relatividad como la mecánica cuántica han hecho a la física menos material, más dependiente de un conocimiento matemático que no supone un conocimiento a priori sobre el mundo. También dice Russell, con Frege, que las matemáticas puras son una prolongación de la lógica deductiva, y que gran parte de la filosofía puede reducirse a una sintaxis, en un sentido amplio. Así, en una descripción, si se propone «el cuadrado circular no existe» se está diciendo que el cuadrado circular es una cosa, aunque no existe. Este tipo de dificultades son las que puede obviar la filosofía del análisis lógico.

Wittgenstein escribió el ‘Tractatus Logico- Philosophicus’ durante la guerra, trasportándolo en la mochila. En unas setenta y cinco páginas trata de la naturaleza del lenguaje, de los límites de lo que puede decirse, de la causalidad e inducción, de la muerte y la mística, del yo y de la voluntad y del bien y del mal. Prisionero en Monte Cassino, consigue enviar a Russell el manuscrito y algunas cartas, en las que dice estas cosas: «He escrito un libro que contiene todo mi trabajo de los últimos seis años. Tengo el manuscrito aquí conmigo. No lo entendería sin unas explicaciones previas, pues está escrito en frases muy breves. Modifica toda nuestra teoría de la verdad, de las categorías, de los números y de todo lo demás. El punto central es la teoría de lo que puede expresarse – y lo que es lo mismo, de lo que puede pensarse – mediante soportes (por ejemplo, por medio del lenguaje), y lo que no puede expresarse mediante soportes, sino únicamente mostrarse; lo cual, a mi entender, es el problema cardinal de la filosofía». Dicho con palabras sencillas: ¿Cómo puede una persona, a través de una secuencia de palabras, decir algo verdadero? ¿Y cómo puede otra persona entenderle? Debe ser el análisis lógico la disciplina filosófica por la que se aspire a un conocimiento seguro. El primer prerrequisito para filosofar debe ser la desconfianza en la gramática. Insiste Wittgenstein: «Todo mi trabajo consiste en explicar la esencia de la proposición. En ella combinamos las cosas y las ponemos a prueba ¿Cómo se forma la persona una imagen mental con ayuda del lenguaje? La lógica restringe la libertad de Dios para crear distintos mundos posibles. No le es posible crear un mundo ilógico porque existiría en ese caso un pensamiento imposible que a su vez correspondería a una imagen imposible, es decir, a ninguna imagen».

El mágico comportamiento de los electrones y los ordenadores cuánticos

Y es que el principio de incertidumbre permite que los electrones hagan magia. Así, un electrón, un electrón solitario, pasa por una doble rendija y produce un patrón de interferencia, porque los electrones se mueven por todos los caminos posibles para ir desde una posición hasta otra, desapareciendo de un sitio y apareciendo en otro diferente o estar en dos posiciones simultáneamente, y lo que ahora nos incumbe: pueden atravesar barreras por lo que llamamos efecto túnel.

Este extraordinario comportamiento no se observa a nivel macroscópico ¡Nadie ha visto que un bolígrafo se desdoble en dos! (A no ser que tenga que ir de urgencias a que se lo miren). Pero… El premio Nobel de Física 2.025 se lo concedieron al británico John Clarke (Cambridge, 1.942), al francés Michel Devoret (París, 1.953) y al estadounidense John Martinis (1.958), los tres profesores de Física en distintas universidades, «por sus descubrimientos pioneros en mecánica cuántica macroscópica, específicamente en el efecto túnel cuántico y en la cuantización de la energía en circuitos eléctricos superconductores». El haber conseguido hacer estos experimentos a nivel visible y manejable es un paso más hacia «el desarrollo de ordenadores cuánticos estables y sensores de alta precisión».

Los ordenadores cuánticos no computan en placas de silicio, como los ordenadores digitales, sino en átomos. Para ello, los átomos deben tener coherencia, es decir, vibrar al unísono, lo que requiere trabajar a temperaturas próximas a cero grados Kelvin (0K); de no ser así, se producirían errores en los cálculos. En un ordenador digital, la unidad de información, el bit, toma los valores 1 y 0; pero en un ordenador cuántico la unidad puede ser 1 y 0 a la vez por superposición cuántica, con lo que el cúbit (qbit) toma los valores 00, 01, 10 y 11. En consecuencia, su capacidad de cálculo sería tan superior que mandarían a la papelera todo lo hecho por vía digital.

El físico teórico estadounidense Michio Kaku (San José, 1.947) en su libro traducido al español ‘Supremacía Cuántica’, enumera una larga lista de conquistas que se podrían intentar conseguir con la ayuda de los ordenadores cuánticos. Apuntamos algunas de ellas: Una fotosíntesis artificial para crear plantas con mayor eficacia energética. Mejoras en el diseño de las baterías de litio. Descubrir el mecanismo de los antibióticos para matar bacterias y crear nuevos fármacos. Estudio de la inmunoterapia para el tratamiento de enfermedades autoinmunes. Aumento de la información genética sobre el cáncer. Estudio del modo en el que la geometría de la proteína influye en su función. Dilucidar los mecanismos del envejecimiento para conseguir ¡la inmortalidad! (Lean el libro para más soñar).

El profesor Kaku es realista: «Construir un ordenador cuántico que resuelva problemas del mundo real está a muchos años vista», dice. En la actualidad se estudian alternativas para aumentar el tiempo de coherencia, entre ellas, disponer de un mayor número de cúbits, como el ordenador que IBM ha instalado en la fundación científica Ikerbasque de Euskadi, que funciona con 150 qbit.

2.025. Pisando el borde

Medicina

Alguien escuchó y publicó las palabras que el emperador ruso Putin dijo al emperador chino Xi cuando caminaban juntos tras un alarde de bienvenida: Ahora, con los avances de la medicina, podemos llegar a vivir ciento cincuenta años. Es cierto que los procesos curativos llevan un ritmo acelerado, pero: ¿Cuántos son experimentales y cuántos llegan a los pacientes? ¿Qué porcentaje de médicos conocen y pueden aplicar las nuevas terapias? Es evidente que los emperadores serán los primeros beneficiarios de los avances médicos, pero: ¿los necesitarán o los podrán utilizar?

Este año, como los anteriores, hay noticias de estudios y logros contra ese mal maldito: el cáncer. Los tratamientos del cáncer son variados y cada vez parecen más eficaces: cirugía, radiaciones, quimioterapia… y muchos tratamientos experimentales como la inmunoterapia, que consiste en estimular el sistema de defensa. Así, el premio Nobel de Medicina 2.025 ha sido concedido a tres investigadores «por sus descubrimientos sobre la tolerancia inmunológica periférica». El japonés Shimon Sakazuchi, de la Universidad de Osaka, aisló las células T reguladoras extraídas de la glándula timo. Mary E. Brunkow del ‘Institute for Systems Biology’ de Seattle, EEUU, y Fred Raamsdell del ‘Sonoma Biotherapeutics’ de San Francisco, EEUU, identificaron el gen FOXP3 que es el que gobierna la producción de las células Treg. Estos linfocitos nos protegen de las enfermedades autoinmunes, esto es, de las que atacan al propio cuerpo, y han dado lugar a tratamientos contra el cáncer y a la prevención al rechazo en el trasplante de órganos.

Ya están en pleno empleo contra el cáncer nuevos anticuerpos monoclonales. Merck vende cantidades exorbitantes de un medicamento que llaman Keytruda, que es prembolizumab y actúa sobre quince tipos de tumores, como el carcinoma pulmonar y el melanoma. Otro anticuerpo en uso es el petosemtamab que parece actuar fijándose en dos puntos de la célula tumoral de los cánceres de cabeza y cuello. También está el dostarlimab que inhibe la proteína PD-1 y actúa en el cáncer de recto y se estudia su extensión a otros tipos de cáncer. Y el atezolizumab con el que se tratan cánceres de pulmón, hígado, vejiga y melanoma. Toda una explosión de anticuerpos que bloquean proteínas y permiten que los linfocitos T reconozcan y ataquen a las células cancerosas.

El empleo de la edición genética para la curación de enfermedades continua su avance. Así, en enfermedades raras producidas por la mutación de un gen que conlleva la falta de producción de una enzima necesaria, lo que se hace es reparar el gen mediante el CRISPR, cortando la base dañada y pegando la nueva. Esto se ha logrado en un caso en el que el hígado de un niño no transformaba el amoniaco producido en el proceso de consumir proteínas en urea. Era necesario reparar el ADN e incorporarlo al organismo para que el gen restaurado actuase adecuadamente ¡Qué proceso tan complicado! El químico David Liu, nacido en California en 1.973, ha elaborado un método de ‘edición genética de calidad’ (PERT) con el que consigue tratar varias enfermedades raras: consiste en introducir en el genoma un nuevo ARN de transferencia.

Veamos finalmente algunos estudios que pueden incidir en nuevos avances de la medicina. La genetista Mary Claire King (Chicago, 1.946), premio Princesa de Asturias de investigación científica y técnica 2.025, identificó los genes del cáncer de mama y demostró que los hay que afectan a familias enteras. El microbiólogo Bruno González Zorn (Madrid, 1.971) expone que una variante de un gen transforma una bacteria en superbacteria resistente a toda una familia de antibióticos; con el peligro adicional de que se está expandiendo. Científicos chinos están estudiando genéticamente por qué un roedor pequeñajo de nombre ratopín no vive solo un par de años, como corresponde a su tamaño, sino hasta cuarenta; y han encontrado que sus enzimas están activas más tiempo debido a cuatro mutaciones en los aminoácidos. Un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard comunica, en un estudio en fase inicial, que la deficiencia de litio puede conducir a la generación de alzhéimer, y apuntan que la administración de orotato de litio, una sustancia que se vende como suplemento dietético, ‘puede’ mitigar los síntomas. La abuela Juana del que esto escribe, que murió con alzhéimer, era muy aficionada al agua de litines, ¡lástima que esa agua no tenía litio!

Cambio climático

El Acuerdo de París de 2.015, internacional y vinculante para luchar contra el cambio climático, estimaba que la temperatura media mundial no debería sobrepasar los 1,5ºC anuales para que se pueda revertir el calentamiento. En el 2.015 empezaron los aumentos por encima de 1,0ºC y en 2.024 se alcanzaron los 1,59ºC, una temperatura por encima del nivel crítico previsto. Se ha perdido el límite. Y es que no disminuye la emisión de gases de efecto invernadero. Según los datos facilitados por Copernicus, el programa de observación de la UE, las emisiones globales no han cesado de crecer hasta el máximo medido en 2.024. En dicho año, el principal emisor fue China, con un porcentaje del 29,2% del total, seguida por EEUU (11,1), India (8,2), UE (5,9), Rusia (4,8), etcétera. El periódico El País apunta que las empresas estatales chinas emiten el 23% del global y que veinte empresas emiten el 40,8% del dióxido de carbono del sector fósil mundial. ¿Perspectivas? China parece encaminarse hacia una transición energética, pero EEUU, de la mano del emperador Trump, se borra del Acuerdo de París, aumenta las inversiones en combustibles fósiles y pone fin al control de emisiones de las industrias diciendo que es burocracia inútil.

Veamos algunas consecuencias observables y actuales del cambio climático. Los años 2.023, 2.024 y 2.025 son los más cálidos que se han registrado desde 1.940. El planeta devuelve menos energía solar que en el pasado; pero el deshielo, y por tanto el calentamiento, es más rápido en el hemisferio norte, en el Ártico, que en el sur: esto afecta a la circulación de aire en la atmósfera y al sentido de las corrientes marinas. Las cianobacterias marinas son seres unicelulares con clorofila que generan carbono orgánico y liberan oxígeno: en los mares fríos no existen, donde más hay es en el ecuador, pero si la temperatura llega a los 30ºC o más la población comienza a reducirse. Finalmente. En España hemos padecido una dana debida al calentamiento del mar Mediterráneo (dicen) que produjo inundaciones con cientos de muertos, y hemos sufrido, junto con Portugal, unos incendios devoradores de bosques.

El premio Nobel de Química 2.025 se lo concedieron al japonés Susumu Kitagawa (Kioto, 1.951), profesor de la Universidad de Kioto, al británico australiano Richard Robson (RU,1.937) de la Universidad de Melbourne y al jordano estadounidense Omar Yaghi (Amman, 1.965), profesor de Química en la Universidad de California Berkeley, «por el desarrollo de los Marcos Metal-Orgánicos, materiales porosos innovadores con aplicaciones para capturar gases (como el dióxido de carbono), extraer agua del aire (en el desierto, por ejemplo) y almacenar energía, ayudando a enfrentar desafíos ambientales como el cambio climático».

Recursos naturales

La industria se encuentra en la perentoria necesidad de obtener ‘tierras raras’ que, como decíamos antaño los estudiantes de química, ni son tierras ni son raras. Son los quince metales denominados lantánidos que aparecen en un grupo situado en la parte inferior de la Tabla Periódica de los Elementos, más el escandio y el ytrio, que conforman el grupo IIIB con el lantano. Los más abundantes en la naturaleza son el neodimio y el praseodimio. Dichas ‘tierras’ son óxidos trivalentes difíciles de beneficiar, y sus aplicaciones en tecnología son cada vez más importantes: en los generadores eólicos, en la iluminación de bajo consumo, en los motores eléctricos, en imanes y baterías, como catalizadores de reacciones químicas… La República China es la que domina el campo: tiene más lantánidos pesados y ligeros que nadie, incluso exporta. El emperador estadounidense Trump ambiciona Groenlandia ¿en buena parte por sus tierras raras?

Venezuela tiene las mayores reservas de crudo de petróleo del mundo, seguida de Arabia Saudí, Canadá, Irán, Irak y Rusia; pero en las exportaciones el orden es muy diferente: está encabezado por Arabia Saudí, Irán, Irak y Rusia. Tras la intervención de EEUU en Venezuela y los planes de empleo de sus refinerías en el crudo venezolano, se prevé un aumento del consumo de este combustible y una mayor incidencia en la emisión de gases de efecto invernadero. Pero, por otra parte, en EEUU está aumentando el número de los paneles solares, con un crecimiento solo sobrepasado por China. En el mundo, China lidera la producción de energía eléctrica con paneles solares con mucha ventaja sobre Estados Unidos, India y España. En España, el porcentaje de generación eléctrica fotovoltaica en el año 2.025 fue aproximadamente del 20%; en el mix anual, contando con la energía procedente del viento, las energías renovables representaron aproximadamente el 56% de la energía eléctrica producida. En la península ibérica, en el mes de abril de 2.025, se produjo un gran apagón: hubo voces que responsabilizaron a un exceso de la energía procedente de fuentes renovables (quizá defendiendo la energía producida por las centrales nucleares); pero el informe definitivo señaló como causa las sobretensiones en la red eléctrica que generó una reacción en cadena de desconexiones.

Sociedad y política

En España, el presidente Sánchez dice que las centrales nucleares son el problema, no la solución (de la producción de energía eléctrica): el reactor de Almaraz debe cerrarse. Pero, ¿qué pasa en el mundo? El país con más capacidad de producción es EEUU, seguida a bastante distancia por Francia y China, seguidas por Japón, Rusia, Corea del Sur y el resto. España figura en décimo lugar ¡Y Japón cuarto, donde mayor debe ser el temor a los escapes y a los residuos radiactivos! En China hay un programa de construcción de centrales nucleares que los aproximará a la capacidad de Estados Unidos. También se están construyendo centrales en Rusia, India, Japón, Reino Unido, etc. Miedo a las enfermedades… ¡el verdadero pavor, la amenaza de hecatombe, el fin de la vida humana, está en la fuerza nuclear, en las bombas A y H, en las ojivas, en esas armas que poseen Rusia y EEUU, sobre todos, pero que China, Francia, Reino Unido, Corea del Norte, Israel, India y Pakistán también tienen! El verdadero horror está en que el gasto militar no cesa de crecer. EEUU gasta casi tanto como todo el resto del mundo. le siguen China, Rusia, Alemania, Reino Unido, India, etc. Y algunos consiguen nuevas armas más temibles, como los misiles supersónicos y maniobrables a los que se puede ajustar una ojiva nuclear. En este momento ninguna nación es capaz de defenderse totalmente de un ataque nuclear masivo, ya no valen aquellos acuerdos de limitación de armas nucleares. ¡Y los botones rojos en manos de…!

El pistolero más rápido del oeste exhibe la razón del más fuerte. Ordena el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes empleando siete aviones B2 indetectables cargados con superbombas y asistidos por 125 aparatos de escolta. Después de la operación, el emperador Trump manifestó que la capacidad de Irán para enriquecer uranio había sido dañada para mucho tiempo; pero los iraníes dijeron que menos lobos. En otro frente de guerra, en la Franja de Gaza, que desde la ONU se ha definido como genocidio, esto es, guerra para destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, EEUU apoya con armas y diplomacia a Israel, interesándose en hacerse cargo de la reconstrucción de la demolida Franja, transformándola en un espléndido país vacacional. Genocidio: un concepto aplicado al Holocausto judío (y gitano, y otros) que cuando se aplica al comportamiento de Israel, contesta acusando de antisemitas a quienes lo afirmen; pero, ¿no son semitas los palestinos, no son ellos los antisemitas? En otro frente de guerra opera el zar de todas las Rusias, el emperador Putin amigo de Trump, cuya agresión a Ucrania ha llevado a una larga guerra que lleva anotados dos millones de muertos de ambos bandos. Putin quiere la capitulación de Ucrania sin condiciones, la rendición antes del alto el fuego, la posesión de Crimea y el Donbás, la elección de un gobierno títere y el cambio de Constitución para impedir la unión con la OTAN. Mientras tanto siguen los bombardeos selectivos sobre las centrales de energía para matar de frío a los ucranios y ucranias. Por su parte, Trump quiere explotar los minerales y gestionar a medias los fondos rusos para la reconstrucción ¿Y qué pasa con Europa? División: Hungría, Chequia y Eslovaquia están con Putin, Italia y Bélgica son afines a Trump. Y esta división está alentada por la Casa Blanca y el Kremlin. ¿Sabremos defendernos?

Hasta el año próximo (?)

Citas proféticas de Herbert Marcuse

El influyente filósofo hegeliano, freudiano y marxista Herbert Marcuse nació en Berlín de familia judía en 1.898, huyó del nazismo en 1.933 y se nacionalizó estadounidense en 1.940. Fue asesor del ejército de EEUU durante la Segunda Guerra Mundial, aunque desde su cátedra se manifestó siempre radicalmente crítico con la sociedad capitalista. Marcuse tuvo una gran influencia en la juventud universitaria y algunos le consideran el ideólogo de la rebelión de mayo de 1.968. Habló de «la resistencia al orden establecido hasta la subversión», de que el carácter científico de la ‘Imaginación’ ha sido reconocido en las matemáticas, en las hipótesis y experimentos de las ciencias físicas»; pero también dijo que «toda revolución ha concluido en el establecimiento de un nuevo y mejor sistema de dominación».

En ‘El Hombre Unidimensional’ se lee: «La democracia consolida la dominación más firmemente que el absolutismo, y libertad administrada y represión instintiva llegan a ser las fuentes renovadas sin cesar de la productividad». Y también: «Los sabios, los ingenieros, los que de manera creciente ocupan posiciones de control… pueden detenerlo con mayor facilidad… pero al mismo tiempo son los beneficiarios bien remunerados del sistema. ¿Significa esta situación que el sistema del capitalismo en su conjunto está inmunizado contra todo cambio?… La expansión que salva al sistema no puede ser detenida más que por medio de un contramovimiento internacional y global».

En ‘El Final de la Utopía’ nos advierte: «Las nuevas posibilidades de la sociedad humana hace de toda la historia transcurrida la prehistoria de la Humanidad». «Hoy día podemos convertir el mundo en un infierno; estamos en el buen camino para conseguirlo». Pero… «Es posible la eliminación de la pobreza y del trabajo alienado». Y más: «Las democracias existentes se van convirtiendo en democracias manipuladas que recortan los derechos, las libertades y las posibilidades democráticas con toda legalidad». «Hacen falta especialistas en la técnica de la liberación».

(Marcuse murió en su Alemania natal a los 81 años de edad tras asistir a un simposio celebrado en Frankfurt. Sus restos, primero llevados a EEUU, reposan en un cementerio de Berlín).

Kruschev tras Stalin

En 1953 muere, a los setenta y cuatro años de edad, el georgiano de Gori, José Stalin, del que se ha dicho que fue la personalidad política con mayor poder de la Historia. A la muerte de Lenin y con Trotsky apartado del poder, formó triunvirato con Zinoviev y Kamenev, a los que mandó ejecutar años después. Consolidó su poder mediante una política de terror, persiguiendo con denuncias y exigiendo confesiones a millones de personas, desde militares hasta diplomáticos o profesores, llenando de mano de obra barata los campos de concentración de Siberia. Impuso por la fuerza la colectivización de la agricultura y creó un gran complejo industrial y militar, a costa de la libertad y la prosperidad individuales.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas fue decisiva en la derrota del nazismo, merced a la disciplina de su poderoso ejército y a la capacidad de sufrimiento de sus gentes. Al final de la guerra, Stalin demostró sus cualidades de gran negociador, extendiendo el control soviético a un cinturón de Estados europeos.

Nikita Kruschev nació en Ucrania e 1898. Obrero industrial, a sus treinta años estaba dedicado al Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) en Ucrania a tiempo completo y a los cuarenta era miembro del Comité Central en Moscú. Participó con Stalin en las purgas políticas. Durante la guerra mundial fue comisario político, con el grado de teniente general, en la defensa de Stalingrado y en las batallas de tanques de Kurks. En 1953 fue nombrado primer secretario del PCUS. En 1956, muerto Stalin, le atacó por su intolerancia, brutalidad y abuso de poder, lo que propició tanto la liberación y rehabilitación de presos como las revueltas en Polonia y Hungría por la independencia. En 1958 fue nombrado primer ministro. Demostró su filosofía de la coexistencia pacífica reuniéndose con sus enemigos Eisenhower y Kennedy, propiciando el cambio sociopolítico y proponiendo las negociaciones sobre limitación de armas atómicas; pero también mandó construir el muro de Berlín, emplazar misiles de alcance medio en Cuba e ignorar las acusaciones de revisionismo de China. En 1962 Fidel Castro admitió que en Cuba había 42.000 soldados soviéticos y que se estaban instalando rampas de lanzamiento de misiles. J. F. Kennedy mandó establecer un bloqueo naval con una alternativa tácita: o retirada soviética o guerra nuclear. Con la tensión internacional en el clímax, Kruschev, sin consultarlo con Castro, propuso el cambio del desmantelamiento de los misiles de Cuba por el de los misiles estadounidenses de Turquía, lo cual fue aceptado, terminándose así el peligro de hecatombe.

La caída de Kruschev en 1964 se debió a los fallos en la agricultura y en la administración y al contencioso con China. Lo mantuvieron en el ostracismo aun después de su muerte en 1971: sus memorias fueron publicadas en Europa y en EEUU, pero no en la URRS.

Dos yanquis inquisidores: McCarthy y Hoover

El senador estadounidense de Wisconsin Joseph MacCarthy (1908-1957) inició la caza de brujas en 1950 cuando denunció que más de doscientos comunistas se habían infiltrado en el Departamento de Estado, aunque no fue capaz de aportar nombre alguno. Este enloquecido individuo, aprovechando el miedo popular al avance del comunismo magnificado por la guerra de Corea, instigó una fantasmal cruzada anticomunista que solo sirvió para expulsar intelectuales de sus trabajos y para que muchas personas se exiliaran del país. Sus truculentas tácticas interrogativas infectaron hasta a famosos actores, actrices, directores y guionistas de Hollywood donde hubo delatores como Robert Taylor, Ronald Reagan o Gary Cooper y denunciantes de los acusadores como Humphrey Bogart, Lauren Bacall y Arthur Miller. En el paroxismo de su locura, llegó a denunciar sin pruebas a altas personalidades del gobierno y a acusar al propio presidente Eisenhower, lo cual precipitó su caída.

El abogado John Edgar Hoover, nacido en 1895 en Washington D.C., fue nombrado director del Federal Bureau of Investigation (FBI) en 1924. En él, instituyó métodos rigurosos para la selección y entrenamiento del personal, dotó de un registro de huellas dactilares y de un laboratorio científico para la detección del crimen, y consiguió que el instituto fuera independiente de la policía. A pesar de ser criticado por administrar ‘su’ FBI con mano de hierro, alcanzó un gran prestigio por sus campañas contra la mafia y contra los comunistas, presentados como la principal amenaza para la seguridad interna de EEUU. También se preocupó de que el FBI fuera conocido internacionalmente por medio de la propaganda a través del cine, de las novelas y de los cómics. (¡Qué niño español no conocía al mítico ‘febei’!). Hoover sabía tanto de las venturas y desventuras de los políticos al mando, que ninguno fue capaz de echarle de su puesto a pesar de los odios que suscitó. El escritor de novelas negras negrísimas James Ellroy en ‘Seis de los Grandes’ le llama «homosexual célibe, todopoderoso anticomunista amigo de la mafia». Y dice más: Martin Luther King fue asesinado por Jim Ray, drogadicto expresidiario, con una cobertura del FBI mediante no funcionarios». «Bob Kennedy fue asesinado por Sirhan Shiran, un demente aleccionado y conducido por miembros del FBI». «Patrón de ambos eventos , J.E.Hoover». (Claro que estas acusaciones las publicó Ellroy en 2001, cuando Hoover llevaba 26 años muerto).

Gandhi, estrella fugaz

El treinta de enero de 1948 es asesinado , a los sesenta y nueve años de edad, Mohandas Gandhi, llamado Mahatma, el alma grande. En su infancia mamó la doctrina de los adoradores de Visnú: la no violencia, el vegetarianismo, la autopurificación y la tolerancia. Tras estudiar leyes en Londres y no encontrar empleo en India, marchó a trabajar a Sudáfrica, donde vivió y luchó durante veinte años contra la segregación de los indios, creando un cuerpo de voluntarios y dando mítines en los que nació su revolucionaria idea de la guerra no violenta. Gandhi vuelve a India después de ser expulsado de Sudáfrica y en 1919 se convierte en el líder del nacionalismo indio: comienza la lucha no violenta contra Gran Bretaña mediante la desobediencia civil.

Gandhi fue principalmente un religioso: para él todas las religiones son verdaderas aunque están mal interpretadas por espíritus imperfectos; piensa que las personas no deben desear dinero o propiedades, deben ser indiferentes al éxito, al fracaso, al dolor o al placer; deben realizar trabajos manuales, por lo que se muestra como un reaccionario frente a la urbanización y a la industrialización. En política fue un mediador. No tuvo un asenso total ni de los jóvenes de su partido, ni de los musulmanes, ni siquiera de los intocables. Se manifestó en contra de la separación entre India y Pakistán y le asesinó Godse, un hindú fanático. Después de su muerte, nadie siguió en su país sus modelos político y económico.